23.10.2026
Después de meses de planificación, cambios y dificultades con el estado original de la vivienda, el proyecto de Dave en Mallorca comienza a avanzar hacia una nueva etapa. La estructura de la casa está cada vez más preparada para continuar con los siguientes trabajos y, por fin, empiezan a aparecer las primeras oportunidades para pensar en cómo será el hogar terminado.
En este nuevo capítulo de De una ruina a la casa de sus sueños en Mallorca, la excavadora llega a la parcela para comenzar los trabajos de la piscina y otras instalaciones necesarias. Al mismo tiempo, Dave empieza a enfrentarse a una de las partes más interesantes del proyecto: decidir cómo quiere que sean los espacios interiores y exteriores.
Con la ayuda de profesionales, visitas a proveedores y muchas ideas por desarrollar, el objetivo ya no es únicamente construir una casa, sino conseguir que funcione de verdad para las personas que van a vivir en ella.
La llegada de la excavadora marca uno de los momentos más esperados de esta fase de la obra. Por fin pueden comenzar los trabajos de excavación para la piscina, la fosa séptica, la nueva cisterna y otras instalaciones necesarias para el funcionamiento de la vivienda.
No se trata solamente de preparar el terreno para disfrutar de una piscina. Estos trabajos también forman parte de la infraestructura que necesita la casa para avanzar hacia las siguientes fases de construcción.
Dave espera que las condiciones meteorológicas permitan continuar con el calendario previsto. Si se presenta un periodo de temperaturas adecuadas, existe la posibilidad de hormigonar la piscina en las semanas siguientes y avanzar al mismo tiempo con las instalaciones interiores.
El hormigón no se seca simplemente como si fuera una superficie pintada. Endurece mediante una reacción química entre el cemento y el agua, y este proceso necesita tiempo.
Las temperaturas demasiado elevadas pueden acelerar esa reacción y aumentar el riesgo de fisuras. En una piscina, las grietas pueden convertirse posteriormente en puntos de fuga de agua.
Por eso, las condiciones meteorológicas son importantes para planificar el hormigonado. No basta con que el día esté despejado: también es necesario tener en cuenta la temperatura y las condiciones en las que el hormigón podrá endurecerse correctamente.
En la parcela, además, el terreno presenta una particularidad que se hace evidente desde el primer día de excavación. Tras aproximadamente 50 centímetros de tierra aparece una capa de roca. Para trabajar sobre ella, la maquinaria dispone de diferentes accesorios, incluido un martillo hidráulico.
La piscina proyectada tendrá aproximadamente diez metros de longitud y contará con un sistema de natación a contracorriente. La idea es poder nadar de forma continuada sin necesitar una piscina mucho más larga.
Dave también tiene presentes a sus padres, que están cerca de la edad de jubilación y disfrutan manteniéndose activos. La piscina se plantea como un espacio para hacer ejercicio y compartir tiempo en familia.
El proyecto contempla una piscina de agua salada y diferentes sistemas técnicos, como la filtración y la iluminación. También se excavará un espacio específico para alojar parte de los equipos necesarios.
Aunque todavía queda trabajo por delante, la excavación hace que la piscina deje de ser únicamente una idea sobre el papel y empiece a convertirse en una parte visible del proyecto.
Dave reconoce que, cuando compró la vivienda, su intención era realizar personalmente una parte importante de la reforma. Sin embargo, el estado real del edificio obligó a replantear el proyecto y terminó dando lugar a una reconstrucción mucho más amplia de lo previsto inicialmente.
Después de los cambios y del tiempo perdido durante la paralización de la obra, también llegó a plantearse si tenía sentido publicar la serie de vídeos. Su idea original estaba muy vinculada al concepto de hacer las cosas por sí mismo, y ahora buena parte del trabajo debe quedar en manos de profesionales.
Aun así, eso no significa que Dave quiera limitarse a observar.
Su objetivo es encontrar las tareas en las que realmente pueda colaborar sin interferir en el trabajo de los especialistas. Mientras avanzan las instalaciones, las ventanas y las siguientes fases de construcción, puede dedicar tiempo a otros aspectos fundamentales: la planificación de los espacios, la elección de materiales y el diseño interior y exterior.
En un proyecto de estas características, muchas decisiones están relacionadas entre sí. Algunas deben tomarse antes de continuar con determinados trabajos, aunque el resultado final todavía parezca lejano.
La elección de los pavimentos, por ejemplo, no es exclusivamente estética. Los diferentes materiales pueden tener distintas alturas de colocación, algo que influye en la planificación de los espacios y de las instalaciones.
Por eso, Dave comienza a tomar decisiones de diseño mientras la obra continúa avanzando. La coordinación entre las decisiones estéticas y las necesidades constructivas permite preparar mejor las siguientes fases del proyecto.
Antes de decidir los colores de las paredes, los muebles o los elementos decorativos, Dave tiene claro que necesita definir cómo quiere utilizar la casa.
Su punto de partida es una idea sencilla: la funcionalidad debe estar por delante de la apariencia. Un espacio puede resultar visualmente atractivo, pero también debe responder a las necesidades reales de quienes lo utilizan.
Para desarrollar esta idea, Dave prepara una lista de prioridades que servirá como guía durante la planificación interior.
Uno de sus objetivos es utilizar de forma inteligente todos los espacios disponibles. Las zonas bajo las escaleras, debajo de las camas y en otros rincones que normalmente quedan desaprovechados pueden convertirse en lugares útiles para guardar objetos.
La intención es evitar que la vivienda pierda espacio de almacenamiento por una distribución poco práctica.
Otro aspecto importante es la facilidad de uso. Dave no quiere llegar a la vivienda y tener que dedicar una cantidad excesiva de tiempo a ordenar y preparar todo antes de marcharse.
La casa debe poder adaptarse a los periodos en los que está ocupada y a aquellos en los que permanece vacía. Por eso, busca soluciones que permitan mantener el orden con el mínimo esfuerzo y que hagan más sencillos tanto la llegada como los preparativos antes de salir.
En Mallorca, el exterior tiene un papel especialmente importante en la vida cotidiana. Por eso, Dave quiere que los espacios interiores y exteriores se conciban como partes de un conjunto.
La transición entre ambos debe resultar natural y cómoda. Al mismo tiempo, los materiales elegidos deben permitir utilizar la vivienda sin preocuparse constantemente por ensuciar o dañar los pavimentos.
Dave prefiere los espacios abiertos, aunque también considera importante poder separar determinadas zonas cuando sea necesario.
Un salón y un comedor conectados pueden funcionar muy bien, pero las necesidades cambian cuando varias personas quieren realizar actividades diferentes al mismo tiempo.
La flexibilidad también es importante porque la casa deberá servir para distintas situaciones: pasar tiempo con la familia, disfrutar de una estancia con su pareja o alojar al equipo de trabajo.
Por eso, algunos espacios deberán poder cambiar de función sin necesidad de realizar grandes modificaciones.
La última prioridad es conseguir interiores visualmente ordenados. Dave prefiere que los objetos de uso cotidiano, como el televisor, la aspiradora o el secador, puedan guardarse cuando no se necesitan.
La idea es que los espacios mantengan una apariencia tranquila y despejada sin renunciar a la comodidad.
En conjunto, estas prioridades muestran que el diseño no consiste solamente en elegir muebles bonitos. Se trata de organizar la vivienda para que resulte práctica, flexible y agradable a largo plazo.
Con las necesidades funcionales más claras, Dave visita un primer proveedor de pavimentos en la zona industrial de Palma. Allí comienza a comparar opciones para diferentes zonas de la propiedad.
La lista incluye los suelos interiores, los pavimentos exteriores, el revestimiento de la piscina y los materiales para espacios como la cocina y los baños.
También es necesario pensar en elementos como las duchas y sus sistemas de desagüe. Estas decisiones deben coordinarse con el resto del proyecto para evitar incompatibilidades posteriores.
Una de las primeras comparaciones es entre los revestimientos cerámicos y la piedra natural.
Las baldosas ofrecen una apariencia más uniforme, dimensiones previsibles y una amplia variedad de acabados. Además, pueden resultar más económicas tanto en la compra como en la instalación, y suelen ser fáciles de mantener.
La piedra natural, por su parte, tiene una personalidad diferente. Cada pieza presenta variaciones propias, lo que aporta carácter y hace que cada superficie tenga un aspecto particular.
Sin embargo, esa singularidad también puede implicar un mantenimiento más exigente. Algunos tipos de piedra son sensibles a las manchas y necesitan tratamientos y cuidados específicos.
No existe una solución universalmente mejor. La decisión depende del aspecto deseado, del uso previsto, del presupuesto y del mantenimiento que se esté dispuesto a asumir.
La elección no termina con el material. También hay que decidir el color, la sensación al tacto y la forma en la que se colocará el pavimento.
Los formatos grandes, las composiciones con piezas de diferentes tamaños y otros patrones de colocación producen resultados muy distintos.
Dave quiere evitar que la casa parezca demasiado uniforme o estéril. Su intención es combinar materiales y tonalidades que mantengan una relación entre sí, pero que permitan distinguir las diferentes zonas de la vivienda.
Durante la visita, comienza a reunir opciones para los suelos y otros elementos del baño. Una de las combinaciones que más le atrae incluye un acabado claro con apariencia de hormigón para una bañera exenta y detalles relacionados con ese mismo material en la zona de la ducha.
Todavía no se trata de una selección definitiva. Dave fotografía las distintas posibilidades para compararlas con calma y estudiar cómo funcionan juntas.
La prioridad es tomar primero las decisiones que afectan a las superficies más grandes y a los elementos fijos. A partir de ahí, será más fácil completar el conjunto con colores, detalles y materiales adicionales.
El diseño de la propiedad no termina en las paredes de la casa. Dave también quiere desarrollar un jardín que encaje con el entorno de Mallorca y que no exija un mantenimiento constante.
Para conocer las posibilidades, visita un vivero y observa diferentes plantas y árboles. Su objetivo es crear un espacio natural, adaptado a las condiciones de la isla y capaz de soportar los periodos en los que haya menos agua disponible.
No busca un jardín perfectamente recortado que necesite atención continua, sino un entorno más libre y natural.
Dave divide mentalmente las plantas en tres grupos.
El primero incluye los árboles y plantas que producen frutos aprovechables, como las higueras, los cítricos y los olivos.
El segundo está formado por árboles que puedan proporcionar sombra natural. Para él, disfrutar de una zona sombreada bajo un árbol es una de las mejores formas de aprovechar el terreno.
El tercer grupo reúne las plantas que contribuyen al aspecto general del jardín. Le atraen especialmente las hierbas ornamentales y otras especies que aporten movimiento y una apariencia natural.
También quiere evitar un jardín que dependa de una gran cantidad de agua o de trabajos constantes. La selección definitiva deberá tener en cuenta las condiciones de la parcela y las necesidades de cada planta.
Durante la visita al vivero, Dave se decide por una higuera. La elección responde tanto a motivos prácticos como personales: puede dar frutos, ofrecer sombra y convertirse en parte del paisaje de la vivienda.
Además, quiere que el árbol crezca junto con la casa. Desde que recibió las llaves, tenía la idea de plantar algo que le permitiera observar el paso del tiempo durante la construcción y en los años posteriores.
Finalmente, el árbol se planta cerca de la zona donde se encuentra el campamento temporal, desde el que han vivido parte del proceso de la obra.
Dave espera que, con los cuidados iniciales necesarios, la higuera pueda desarrollarse y adaptarse al terreno. El árbol se convierte así en uno de los primeros elementos vivos del futuro jardín y en un recuerdo de esta etapa del proyecto.
Mientras avanzan los trabajos exteriores, Dave también muestra cómo está prevista la distribución de la vivienda.
En la planta baja, la entrada dará acceso a una zona con vestidor y baño. Desde allí, la circulación continuará hacia la cocina y las áreas de comedor y salón.
Uno de los espacios más interesantes será una habitación de uso flexible. Dave quiere que pueda funcionar como dormitorio y como zona de trabajo, utilizando una pared corredera de altura completa para separar ambos ambientes cuando sea necesario.
La propuesta contempla un escritorio y una cama abatible, de manera que la estancia pueda adaptarse a distintas necesidades sin perder su utilidad.
También está previsto aprovechar el espacio bajo la escalera para crear una zona de servicio y almacenamiento.
La primera planta contará con tres dormitorios. Entre ellos estará el dormitorio principal, orientado hacia el sur y con vistas en dirección a la piscina.
La distribución prevista incluye una cama situada en el centro de la habitación, armarios en la zona del cabecero y un baño principal.
La organización general de los espacios ya responde a la idea que Dave quiere desarrollar. Sin embargo, todavía quedan muchas decisiones por tomar sobre los acabados, el mobiliario, el almacenamiento y la forma definitiva de cada estancia.
Es precisamente en este punto donde el proyecto necesita nuevas ideas.
Dave reconoce que tomar decisiones para una vivienda de estas características puede resultar complicado, especialmente cuando se trata de un proyecto tan personal.
La distribución puede estar clara, pero eso no significa que todas las soluciones de diseño estén resueltas. Siempre existe la posibilidad de descubrir una forma más inteligente de aprovechar un espacio, incorporar almacenamiento o combinar materiales.
Por eso, decide volver a recurrir a la creatividad de la comunidad, una experiencia que ya había puesto en práctica anteriormente con otro proyecto.
Esta vez invita a quienes siguen la serie a estudiar los planos y proponer ideas para la vivienda de Mallorca.
Dave explica que pondrá a disposición de los participantes diferentes materiales de referencia, entre ellos los planos de ambas plantas, fotografías e información sobre la propiedad.
No es necesario diseñar una casa completa. Las propuestas pueden centrarse en una sola estancia, una solución de almacenamiento, una combinación de colores o materiales, o cualquier otra idea que contribuya a mejorar el resultado.
Además, cuenta con diseñadores cuyo trabajo valora especialmente y que participarán en la revisión de las propuestas junto con él.
La comunidad podrá votar para elegir el concepto que considere mejor. Según explica Dave en el vídeo, el premio para la propuesta ganadora será de 1.000 euros y un fin de semana en Mallorca.
El plazo que anuncia en el episodio es de dos semanas desde la publicación del vídeo.
El sexto capítulo muestra cómo la construcción empieza a avanzar en paralelo con el diseño de la vivienda. Las excavaciones preparan el terreno para las siguientes instalaciones, mientras las decisiones sobre pavimentos, distribución y jardín empiezan a definir la personalidad de la futura casa.
También queda claro que un proyecto de construcción no se basa únicamente en levantar paredes y completar instalaciones. La planificación de los espacios, la elección de materiales y la coordinación de cada decisión son partes esenciales para conseguir una vivienda que responda a las necesidades de sus propietarios.
En el caso de Dave, el objetivo es crear un hogar funcional, adaptable y conectado con el entorno mediterráneo, sin perder de vista los detalles que lo harán personal.
Con la piscina en fase de excavación, la primera higuera plantada y las primeras decisiones de diseño sobre la mesa, el proyecto da un paso más hacia la casa que Dave imaginó al comprar la propiedad.
Y ahora, con la participación de la comunidad, comienza también una nueva fase creativa: convertir todas esas ideas en soluciones concretas para el futuro hogar.