27.10.2026
La obra entra en una nueva fase. Después de meses de planificación y preparación, los avances empiezan a ser cada vez más evidentes. La excavadora trabaja por diferentes zonas de la parcela, las primeras piedras originales regresan a la fachada y, por fin, comienza la instalación del tejado.
Al mismo tiempo, hay que tomar numerosas decisiones importantes. Antes de que el edificio pueda convertirse en una vivienda confortable, es necesario planificar cuidadosamente todas las instalaciones técnicas y coordinar cómo se integrarán en la construcción. Para ello, Dave se reúne con Niklas, Edwin y un compañero de este para estudiar los siguientes pasos.
Este capítulo demuestra una vez más cuántos trabajos diferentes deben coordinarse para que una reforma de estas dimensiones avance correctamente.
La jornada comienza con una visita conjunta por la obra. Dave y Niklas recorren la vivienda acompañados de Edwin y su compañero, quienes serán los responsables de ejecutar las distintas instalaciones.
Entre ellas se encuentran las instalaciones sanitarias, el suministro de agua potable, las conducciones de aguas residuales, el aire acondicionado, la electricidad y la calefacción por suelo radiante. Antes de comenzar los trabajos, el equipo dedica tiempo a estudiar las distintas posibilidades y coordinar los recorridos de las instalaciones.
Dave valora especialmente la forma de trabajar de Edwin. Desde el principio le ha transmitido mucha confianza, porque no se limita a preparar un presupuesto y empezar a trabajar. Se toma el tiempo necesario para explicar las opciones, asesorar y aportar ideas propias para mejorar el proyecto.
Con el ritmo que está adquiriendo la obra, estas reuniones son cada vez más importantes. La piscina ya está en marcha, se están preparando las canalizaciones y poco a poco también se van encargando las primeras ventanas. La vivienda empieza a convertirse en algo mucho más tangible.
Uno de los primeros grandes temas que se abordan es el sistema de climatización y calefacción.
Dave y Edwin estudian el uso de bombas de calor y, sobre todo, dónde deben instalarse. La ubicación es importante, ya que cuanto más largos sean los recorridos de las tuberías entre los equipos y las zonas que abastecen, mayor puede ser la pérdida de eficiencia.
Por eso, el equipo decide situarlas junto al cuarto técnico, en uno de los laterales de la vivienda donde no hay ventanas. Es una zona que permanece a la sombra durante gran parte del día y permite mantener las conducciones lo más cortas posible.
En total, están previstas tres bombas de calor:
Dave explica por qué ha apostado por este sistema. Para él, la eficiencia energética es una de sus principales ventajas. Además, las bombas de calor funcionan con electricidad, que espera producir en la propia finca mediante la instalación fotovoltaica.
En una vivienda de Mallorca también resulta especialmente importante poder climatizar los espacios tanto en invierno como en verano. El objetivo es disponer de un sistema que responda a las diferentes necesidades a lo largo del año.
Los trabajos no se limitan al interior de la vivienda. Aprovechando que la excavadora ya está trabajando en la parcela, también se preparan las zanjas necesarias para las diferentes conexiones exteriores.
Estas canalizaciones permitirán conectar las distintas zonas de la propiedad con la vivienda y el cuarto técnico. Entre ellas se encuentran el suministro de agua, las conducciones de aguas residuales y la infraestructura eléctrica relacionada con la instalación fotovoltaica.
El suministro de agua también requiere una planificación específica. El agua procedente del pozo y de la cisterna deberá llegar primero al sistema de filtración y tratamiento situado en el cuarto técnico, antes de distribuirse por la vivienda.
Por otro lado, las aguas residuales necesitarán una conexión independiente desde la casa hasta la fosa séptica prevista.
Al coordinar estos recorridos con Edwin y el equipo de excavación, es posible organizar varios trabajos exteriores mientras la maquinaria ya está en la propiedad.
Durante el recorrido por la vivienda también vuelve a salir el tema del espacio situado debajo de la escalera.
En el proyecto original estaba previsto instalar allí un pequeño baño. Sin embargo, en algún momento de la planificación se descartó la idea porque se consideró que no habría suficiente espacio.
Dave explica que no se trataba de una exigencia relacionada con la licencia de obras. Al volver a observar el espacio, está convencido de que habría sido posible instalar un baño con ducha, inodoro y lavabo.
Finalmente, la zona se destinará a almacenamiento. Aunque también puede resultar práctica, Dave no está del todo convencido de que sea la mejor manera de aprovechar el espacio disponible.
Es un buen ejemplo de cómo algunas decisiones solo se comprenden realmente cuando uno puede situarse dentro de las habitaciones y experimentar sus dimensiones.
Otro de los asuntos que se tratan durante la reunión es la instalación eléctrica y la posibilidad de incorporar funciones de domótica en la vivienda.
A Dave le interesa tener una casa inteligente, pero tiene muy claro lo que quiere evitar: un sistema que complique innecesariamente las cosas cotidianas.
Su prioridad es sencilla. Si alguien pulsa un interruptor, la luz debe encenderse. También quiere que los invitados puedan utilizar la vivienda sin tener que aprender configuraciones complicadas ni recordar formas poco habituales de controlar las instalaciones.
La ventaja de preparar ahora toda la infraestructura eléctrica es que las funciones concretas podrán decidirse y ajustarse más adelante. Una vez instalados los cables, el sistema domótico podrá ampliarse o modificarse incluso después de entrar a vivir.
Para Dave, una casa inteligente debe hacer la vida más fácil, no añadir nuevas complicaciones.
Mientras continúa la planificación de las instalaciones interiores, otro de los grandes avances se hace visible en la parte superior del edificio: comienza la instalación del tejado.
Los materiales llegan paletizados y se elevan con una grúa hasta la terraza de la planta superior. Desde allí, el equipo puede trasladarlos y colocarlos en su posición.
La estructura del tejado se compone de vigas de hormigón y paneles sándwich de 13 centímetros de grosor. Estos paneles incorporan un núcleo aislante entre sus capas exteriores. Posteriormente se coloca una capa de impermeabilización antes de instalar las tejas tradicionales.
Para Dave, ver los primeros paneles colocados es un momento especialmente emocionante. Hasta ahora, al entrar en las habitaciones todavía se podía ver el cielo a través de la estructura sin terminar. Con la instalación de los paneles, los espacios empiezan a sentirse realmente cerrados.
El tejado aún no está terminado, pero ya se ha conseguido un avance fundamental.
Como acabado exterior se utilizan tejas cerámicas tradicionales, acordes con el aspecto de la vivienda y las exigencias locales.
Dave explica que en este punto hay poco margen para decisiones de diseño individuales. La forma y el color de las tejas están condicionados por las normas de la zona y por el estilo constructivo tradicional de Mallorca.
A medida que avanza la colocación, el edificio empieza a adquirir una apariencia mucho más completa desde el exterior.
Una vez colocadas y alineadas cuidadosamente las primeras filas, los trabajos pueden avanzar con mayor rapidez. En apenas dos días ya se ha cubierto aproximadamente la mitad del tejado, y se espera que el resto pueda completarse en pocos días más.
Para Dave, este es uno de esos momentos que hacen que el proyecto parezca cada vez más real. Todavía faltan las ventanas y buena parte de las instalaciones, pero la casa ya tiene tejado.
Otra entrega importante llega a la obra durante este capítulo: la fosa séptica.
Se trata de un sistema de tres cámaras que recibirá las aguas residuales de la vivienda. Dave explica su funcionamiento y cómo el agua pasa por las diferentes cámaras, donde se va depurando progresivamente.
También habla de los sistemas que permiten tratar y reutilizar el agua de la última cámara. Aunque está abierto a las posibilidades que ofrece esta tecnología, finalmente decide que el proyecto no incluirá este proceso adicional de reutilización.
El depósito se coloca en la excavación que la maquinaria había preparado previamente.
Para Dave, este paso es fundamental para dotar a la propiedad de las instalaciones necesarias, especialmente teniendo en cuenta las particularidades de la parcela.
Los trabajos en el exterior también permiten comprobar cuántos materiales pueden aprovecharse de nuevo.
Las piedras extraídas durante los movimientos de tierra se clasifican según su tamaño, color y posible utilización. Algunas serán adecuadas para la fachada, mientras que otras podrán utilizarse en zonas como el acceso o los alrededores de la propiedad.
Dave está satisfecho de que buena parte de los materiales puedan permanecer en la finca e integrarse en el nuevo proyecto.
En lugar de considerar todas las piedras extraídas como residuos, el equipo busca distintas formas de reutilizarlas.
Esta filosofía será especialmente visible en la fachada, donde se están recuperando las piedras originales de la propia propiedad.
En el interior de la vivienda comienza la instalación de los primeros perfiles metálicos que servirán como estructura para el futuro revestimiento de las paredes.
Dave explica la diferencia entre los perfiles UW, que se fijan al suelo, al techo y a las paredes laterales, y los perfiles CW, que se colocan posteriormente dentro de ellos.
Uno de los aspectos más importantes de este trabajo es conseguir una alineación precisa. La nueva estructura debe quedar recta y correctamente posicionada, incluso cuando las paredes originales no son completamente uniformes.
De esta manera se pueden compensar pequeñas irregularidades de la mampostería existente y crear superficies más regulares para las siguientes fases.
Inicialmente, los perfiles se colocan en las paredes exteriores, donde está previsto incorporar aislamiento interior y una barrera de vapor. Las paredes interiores se tratarán de otra manera, ya que Dave quiere conservar la mayor cantidad posible de espacio útil.
Por ahora solo se prepara la estructura. Las paredes todavía no se cerrarán, porque antes será necesario instalar las correspondientes conducciones.
Dave también participa personalmente en la colocación de algunos perfiles.
El trabajo requiere medir, cortar y posicionar correctamente cada pieza. En las zonas donde la altura del techo es mayor, por ejemplo, es necesario unir varios perfiles para alcanzar la longitud necesaria.
Como muestra el vídeo, no todo sale siempre a la primera. Algunas medidas tienen que corregirse, ciertos perfiles deben ajustarse y Dave descubre que incluso un pequeño error puede obligar a repetir parte del trabajo.
El calor del verano mallorquín tampoco facilita precisamente las tareas.
Aun así, se completan los primeros tramos y la estructura para el aislamiento de las paredes exteriores empieza a tomar forma. Cuando estén preparados los demás sectores, se podrá continuar con la instalación de las conducciones.
La planificación de las ventanas también avanza poco a poco.
Antes de poder encargar su fabricación a medida, es necesario medir con exactitud los huecos de las ventanas. Sin embargo, algunos de los revestimientos de las jambas se han terminado de enlucir recientemente, por lo que todavía no es posible tomar todas las medidas definitivas.
Dave explica que esto es especialmente importante porque las ventanas se fabricarán específicamente para la vivienda. Si las medidas no son correctas, solucionar el problema posteriormente podría resultar caro y llevar bastante tiempo.
Por eso, primero se miden los huecos que ya están terminados. Los restantes se medirán cuando concluyan los trabajos de enlucido correspondientes.
Una vez más, queda claro hasta qué punto las diferentes fases de una obra dependen unas de otras. Una buena coordinación y unas mediciones precisas son esenciales para que los siguientes trabajos puedan desarrollarse sin problemas.
Uno de los cambios más visibles de este capítulo se produce en la fachada.
Las nuevas paredes exteriores se preparan primero con una imprimación y una capa de impermeabilización. Solo después de este proceso pueden volver a colocarse las piedras originales en el exterior.
Las piedras proceden de la propia finca y algunas se han recuperado durante los trabajos de excavación. Cada una se selecciona, se trabaja manualmente y se adapta para que encaje en el lugar correspondiente.
No se trata simplemente de pegar piedras decorativas sobre una pared existente. La fachada se reconstruye capa por capa. Las piedras originales forman el acabado exterior visible y detrás de ellas se incorpora también un aislamiento de cinco centímetros.
Dave está especialmente contento con el resultado. El primer tramo terminado ya permite hacerse una idea de cómo quedará toda la vivienda cuando se complete el trabajo.
Al mismo tiempo, se da cuenta de que este proceso requiere bastante más tiempo del que había imaginado inicialmente. Cada piedra debe manipularse, ajustarse y colocarse individualmente.
Por eso, el trabajo artesanal tiene un papel especialmente importante en esta fase del proyecto.
Al final del capítulo, Dave aborda un asunto que va más allá de los propios trabajos de construcción.
A medida que el proyecto se hace cada vez más visible, algunos espectadores han empezado a visitar personalmente la propiedad. Dave entiende que muchas personas sienten curiosidad y que seguir la evolución de la obra puede generar un vínculo especial con la vivienda.
Sin embargo, pide a los espectadores que no acudan personalmente a la finca.
En el futuro quiere poder disfrutar de la propiedad junto a su familia y mantener su privacidad. Por eso hace una petición muy clara: independientemente del motivo de la visita, es importante respetar la privacidad de la propiedad y no acudir a la obra.
Una petición sencilla que ayudará a que los trabajos puedan continuar sin interrupciones innecesarias.